Loading...
Bosque Mediterráneo | Antonio Painn 2017-03-23T12:35:54+00:00
“Bosque Mediterráneo” es un viaje de exploración y descubrimiento donde me propongo compartir contigo la belleza de este mundo natural. A través de videos y fotografías te iré mostrando los tesoros de este ecosistema y la necesidad de un equilibrio en su relación con el hombre, para cuidarlo y conservarlo.
Trabajar varios años en un proyecto como este es una de las experiencias más plenas que uno puede tener. Como diseñador y creativo, el contacto con el bosque, es mi fuente constante de inspiración, conocimiento y búsqueda personal.

Un tesoro natural

El bosque mediterráneo es un ecosistema rebosante de vida que guarda hermosos tesoros del mundo natural. Un entorno tan frágil como valioso para nosotros. Su futuro depende de un delicado equilibrio entre el aprovechamiento que hagamos de sus recursos y el cuidado que le proporcionemos.
Acompáñame a descubrir y conocer un mundo repleto de vida, de color y de asombrosas interrelaciones.
Suscribirme

Un proyecto abierto

“Bosque Mediterráneo” es un proyecto abierto y colaborativo. Dónde podrás trabajar conmigo compartiendo y aportando tus conocimientos en la realización y desarrollo de los materiales audiovisuales. Difundir sus contenidos. Y disfrutar y aprender del bosque mediterráneo.

Para recibir las novedades de “Bosque Mediterráneo” puedes suscribirte a la lista de correo pulsado en “suscribirme”. También en Redes Sociales…

  

Consultas sobre el proyecto al email: infobosquemediterraneo@gmail.com

Suscribirme

El suelo
del Bosque

Al pasear por el bosque y observar las centenarias encinas, la belleza de las flores, el canto de los pájaros o el trotar majestuoso del ciervo, pocas veces hacemos la reflexión de que nada de esto existiría sin algo tan importante como el suelo del bosque. Todo empieza ahí, en la oscuridad, en un manto húmedo donde se lleva a cabo la alquimia de la vida. También es ahí, por desgracia donde acaba todo. La erosión, los incendios, los trabajos selvícolas sin control, pueden acabar con el soporte del bosque.

Por este motivo nuestro viaje comienza “a ras de suelo”. Observando desde el hongo hasta el mayor de los reptiles. Y descubriendo toda la belleza y variedad de formas que encierra este ecosistema.

Pobladores del umbral

Ha dejado de llover. Se abren algunos claros entre las nubes y penetran curiosos los rayos del Sol de la mañana.

La tierra ha cobrado vida. Aparecen aquí, allí, por todos lados. Quiebran como gigantes cabezudos la negra capa de humus y se alzan con sus relucientes sombrerillos, una miríada de pequeños seres.

Algunos son robustos, fuertes, desafiantes. Otros en cambio parecen habitados por entes más sutiles; translúcidos, delgados, finas hebras de luz coronadas de carpóforos fibrosos.

Mil una laminillas, esponjosas texturas, lisos y gelatinosos cuerpos. Pies de todos los tamaños. Seductoras siluetas que a contraluz dibujan formas y figuras de un mundo caprichoso y sutil: el de los hongos.

Bosque profundo

El bosque contiene rincones casi impenetrables, donde la luz siempre va acompañada por la penumbra. El silencio de las viejas encinas cubiertas de musgo. El susurro de los arroyos. El juego de luces a través de la fronda siempre verde. El olor a humedad. El dulzor del brezo. La fragancia del romero.

Bufo bufo

La temperatura ha subido, el fin del invierno está próximo, es hora de emprender el viaje. Fiel a su lugar de apareamiento, el sapo común, realiza su migración anual a veces salvando grandes distancias. Los machos son los primeros en llegar y esperan a las hembras. Los arroyos y las charcas poco profundas comienzan a poblarse.